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MARÍA JOSÉ ESPINOSA
Viernes, 24 de noviembre de 2017 | Leída 45 veces
COMARCA

“Siguen existiendo armarios en los que nadie debió estar nunca”

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ELFAR.CAT entrevista a Jesús García, delegado local de la entidad Violeta en Sant Boi

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Hace ahora dos años nació en Sant Feliu la asociación Violeta, cuyo objetivo es dar apoyo y representar al col­ectivo LGTB+ del Baix Llobregat. Desde entonces se han ido abriendo diferentes delegaciones en la comarca, como Molins de Rei, Vilad­e­cans, El Prat u Olesa. La última en hacerlo ha sido la de Sant Boi, que se presentó en un acto público a finales del mes de septiembre.


El delegado local, Jesús Gar­cía, explica que el leitmotiv de la entidad es la lucha por los derechos LGTB+, y dar visibilidad a los diferentes colectivos que conforman a esta comunidad fuera de las grandes urbes, “donde en muchas ocasiones esto supone objeto de conflicto, discriminación y/o agresión”.

 

-¿Cuáles son las dificultades añadidas que tiene una persona LGTBI por vivir en un municipio como Sant Boi y no en una gran ciudad?
-En pleno siglo XXI se sigue teniendo la falsa creencia de que los deberes ya están hechos, pero nada más lejos de la realidad...Queda mucho por hacer para poder afirmarlo de modo veraz. La principal dificultad de la que nos ha­cemos eco es la desinforma­ción, ya que hasta ahora no se disponía de puntos de re­ferencia a los que acu­dir en caso de consulta, ya sea de ca­rácter sanitario, so­cial o cualquier otro, tratando de modo específico esas problemáticas del colectivo que no sólo de­ben ser tratadas de modo profesional, sino con empatía. En es­ta desinformación radican par­te de las problemáticas que pueden afec­tar a una persona LGTB+, siendo éste un buen punto de partida para crear una sociedad que no etiquete a las personas por su condición.

 

Siguen existiendo armarios, en los que nunca nadie debió estar y que muchas personas fuera de las grandes ciudades se han visto y se ven obligadas a entrar.


-Durante la presentación de la delegación santboiana usted señaló que “hay que estar a pie de calle”. ¿A qué se refería exactamente?
-Desgraciadamente, vivimos en una sociedad en la que parece que todo aquello que no es visible, sencillamente no existe. Como delegado de Vio­leta Sant Boi, tengo el pleno convencimiento de que para que algo se normalice, no basta con formar parte de una sociedad, sino que también hay que mezclarse con ella. Cuando hablé de estar a pie de calle, no sólo hablaba del servicio de asesoramiento que la entidad ofrece, ya que eso lo hacen muchas otras, sino que también debe existir la pretensión de dar la cara, trazando puentes con el resto de la ciudadanía para construir una tolerancia que en algunos casos y ámbitos aún es escasa.  

 

-¿Cómo definiría la situación del colectivo en su municipio y en el Baix Llobregat?
-Bien es cierto que tanto a nivel municipal como comarcal, no tenemos un índice de LGTBIfobia alarmante, como en otros núcleos de población, pero eso no quiere decir que sea inexistente y que debamos relajarnos frente ello.


La conocida Ley 11/2014 contribuyó en su momento a que se hiciese visible lo que no lo era y que actitudes cotidianas, que en ningún caso eran tenidas en cuenta, aún siendo de gran perjuicio para personas del colectivo LGTB+, comenzasen a ser tomadas en cuenta como significativas.


Aún ha­bien­do habido un aumento en cifras de casos de LGTBIfobia, hay que discernir dos factores. Uno de ellos es en cierto modo positivo, ya que se ponen en conocimiento de las autoridades más casos que antes y se está perdiendo el miedo a denunciar lo constituyente de delito o de odio en este caso. Como contrapartida, y pese a este cambio significativo en el comportamiento de las víctimas, salta a la vista que existe aún un problema de intolerancia y desinformación, que produce que se sigan repitiendo conductas, que pese a ser amparadas actualmente por la ley, no están siendo penalizadas y reconducidas de un modo apropiado.  


 
-¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrentan estas personas?
-En mi opinión hay tres grandes problemáticas a las que las personas de nuestro colectivo se enfrentan. Una de ellas es el condicionamiento en ciertos ámbitos de la sociedad, como por ejemplo en el laboral, donde sobre todo en algunos sectores se siguen vulnerando derechos básicos de las personas LGTB+. Esto va en multitud de ocasiones acompañado de un estigma social, basado fundamentalmente en la desinformación de la que hablábamos antes.


Este segundo factor se suele dar con frecuencia con personas seropositivas, donde en ciertas situaciones, la revelación de su estatus serológico puede suponer que sean tratados de distinto modo. Otro factor a reseñar es el desamparo que se sufre en ciertos nú­cleos de población, dejando a las personas LGTB+ desprotegidas, circunstancia que en ocasiones suele darse en personas mayores, que ven condicionada su vejez.

 

-¿Cómo se les puede ayudar desde la entidad?
-Violeta tiene un firme compromiso social en pro de crear una conciencia colectiva que posibilite una libre expresión de cada persona en lo que respecta a su condición. Y entendemos que al igual que sucede con otros colectivos de la sociedad, hay temáticas dentro del nuestro que deben ser tratadas con especial énfasis, para ofrecer una ayuda que se ajuste mejor a sus necesidades. Para ello disponemos de seis sectoriales de trabajo, cada una de ellas especializada en uno de esos temas en los que consideramos que se ha de hacer un especial hincapié dentro de la lucha por la igualdad.

 

- ¿Qué tipo de apoyo ofrecen?
-Más allá del trabajo colaborativo con los diferentes ayuntamientos y administraciones en favor del desarrollo de políticas de igualdad, disponemos de diversas herramientas auto-gestionadas para llevar a cabo una mejora sustancial de la situación de toda persona que pueda necesitar ayuda, en asuntos de cualquier índole dentro del colectivo LGTB+. Uno de esos recursos y quizás el que más sentido otorga al ambicioso proyecto que supone Violeta, es la disposición de lo que nosotros llamamos Puntos de visibilidad. Su función va en ocasiones más allá de un simple asesoramiento, ya que a veces es un lugar físico para el empoderamiento, el respaldo y la visibilidad de personas que necesitan herramientas para resolución de conflictos consigo mismas o con su entorno.

 

- ¿Cuentan con la ayuda de profesionales, como psicólogos, para orientar y ayudar a los que acudan a vuestra entidad, sobre todo si se trata de niños o adolescentes?
-El proceso de acompañamiento es derivado, en algunos casos, a nuestro servicio de asesoramiento psicológico y/o jurídico, para tratar el caso de manera más específica. En este sentido, disponemos de   psicólogos colegiados, que tratan de asesorar y orientar a aquellas consultas que consideramos que lo requieren.


En el caso de niños y adolescentes, tratamos de ser especialmente cuidadosos, ya que es la franja de edad donde más consultas suele haber y el mal tratamiento de ellas, puede condicionar el correcto desarrollo de la persona posteriormente, derivando en conflictos de diversa consideración. Siempre asesoramos a niños y adolescentes en presencia de padres, ma­dres o tutores legales, y la implicación de éstos en la problemática, en muchos casos, hace que el resultado obtenido sea altamente fructífero.


 
-¿Qué acciones se deben desarrollar para fomentar la diversidad y luchar contra la LGTBIfobia?

-En Violeta Sant Boi tenemos el pleno convencimiento de lo importante que es el papel de la administración pública y la presión social que el pueblo ejerce sobre nuestros mandatarios, para que tal y como ocurrió con la ley 11/2014, se legisle con el fin de erradicar la LGTBIfobia de nuestras calles. El compromiso de las fuerzas políticas suele ser firme por lo general, pero como entidad hemos podido observar que esta conciencia entorno al problema que supone la LGTBIfobia no es plena y no todos los consistorios están dispuestos a dotar de recursos, no sólo económicos, para hacer frente a este trato discriminatorio hacia parte de la población. A veces parece que a las instituciones se les olvida que legislan para la totalidad de la ciudadanía, quedando desdibujada la lu­cha de colectivos y entidades, que como la nuestra abogan por el progreso y la homogeneidad de derechos entre las personas, independientemente de su condición.

 

Todas nuestras acciones y proyectos van enfocados a que cambie y por fin se tome en serio la lucha por una igualdad real y no sesgada. Pero de nada sirve todo esto si las instituciones no toman en serio las problemáticas que afectan al colectivo, haciendo cumplir la legislación de la que disponemos y se sancione to­do aquello que la incumple.

 

-¿Qué significa el + de sus siglas?
-Este símbolo es una manera de contemplar todas aquellas orientaciones afectivo-sexuales y expresiones e identidades de género, que por una simple cuestión práctica no se ven representadas en las letras LGTBI, que son las utilizadas comúnmente. Muchas de ellas carecen de visibilidad en la sociedad de hoy en día y entidades como Violeta tratan de hacer ver no sólo que existen, sino dar a conocer sus respectivas realidades, a través de actos conmemorativos, conferencias o actividades participativas.

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