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Jueves, 25 de enero de 2018 | Leída 105 veces
OPINIÓN

Por la igualdad salarial y contra la discriminación de género

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[Img #18224]VICTORIA CORBACHO.

Secretaria de Organización de la UGT del Baix Llobregat.

 

Recientemente en Islandia se ha aprobado una Ley de igualdad salarial que obliga a las empresas a certificar que el personal contratado cobra el mismo sueldo por el mismo trabajo realizado, independientemente de su género, etnia, sexualidad o nacionalidad. La empresa que no certifique la política de paridad salarial tendrá que enfrentarse a sanciones económicas.

 

En España con la Ley para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres de 2007, y recientemente la Ley de Igualdad catalana de 2015, ya se establecieron sanciones para las empresas que discriminaran a sus trabajadoras y no cobraran lo mismo por trabajos de igual valor que sus compañeros de trabajo, pero ninguna de estas leyes recoge la obligatoriedad de certificar que en la empresa no se discrimina y sólo mediante la denuncia colectiva, a través del sindicato o de forma individual, podemos conseguir que en aquellas empresas en las cuales somos conocedores que existe discriminación salarial se pueda corregir esa situación.

 

Los últimos datos revelan que el salario de las mujeres es de un 22,9% menor que el de los hombres (en algunos sectores se ha alcanzado el 39%), y que su pensión es de 423 euros de media inferior a la de los hombres. Queremos denunciar el sistemático incumplimiento de la ley 27/2011 por parte del Gobierno en materia de pensiones en relación al estudio de medidas correctoras en las cotizaciones de las mujeres.

 

Por otra parte, las discriminaciones que sufrimos las mujeres en materia laboral son múltiples: contratos más precarios, tipos de jornadas , puestos de trabajo que ocupamos, sectores productivos donde somos mayoría, falta de medidas para conciliar la vida laboral, personal y familiar... Todo ello también tiene un impacto directo y negativo en nuestro salario.

 

Para ello hay que abordar la problemática del acceso al empleo y la calidad de las contrataciones, mejorar la conciliación de la vida laboral y profesional, así como en la corresponsabilidad dentro de la unidad familiar, incrementar la promoción profesional y prevenir el acoso por razón de sexo.

 

Por todo ello, desde la UGT pedimos con carácter urgente una Ley integral de igualdad salarial que de manera multidisciplinar abarque la situación de la mujer en el mercado de trabajo. Sin los mismos derechos para desarrollar nuestra carrera profesional como los hombres, sin cotizar las mismas horas o abocándonos a abandonar el mercado de trabajo para dedicarnos al cuidado de las personas dependientes, puede que lleguemos a cobrar lo mismo por hacer el mismo trabajo, pero la suma total de factores seguirá manteniendo los mismos niveles de discriminación

 

Las mujeres representamos la mitad de la sociedad y como colectivo somos imprescindibles para que las empresas sean más competitivas y productivas. Ha llegado la hora de dar un giro de 180 grados a la situación y plantar cara al patriarcado, que espera que estemos resolviendo los problemas sociales a coste cero, y evolucionar a un estado de igualdad.

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