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DULCE VALERO
Lunes, 8 de julio de 2013 | Leída 1378 veces
COMARCA

Los clubs deportivos de base, en alerta por las inspecciones de la Seguridad Social

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La campaña de inspecciones de Trabajo y de la Seguridad Social que en los últimos meses está afectando a varios clubs catalanes amateur, entre ellos entidades deportivas de L’Hospitalet y del Baix Llobregat, ha puesto en jaque su supervivencia y la continuidad de la labor social que realizan con centenares de niños y jóvenes

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La Inspección de la Seguridad Social reclama a los clubs las cotizaciones sociales de empleados, entrenadores y colaboradores de los últimos cinco años, lo que se ha traducido en multas astronómicas que en algunos casos ascienden a los 800.000 euros, y que son inviables por parte de los clubs, que ya se encontraban en una situación económica delicada por el descenso con la crisis de ingresos en taquilla y a través de sponsors.

 

El problema es la rigurosa interpretación que hace la Inspección de Trabajo, al considerar relación laboral ordinaria el acuerdo establecido entre el club con todo sus colaboradores, ya sean voluntarios, monitores, entrenadores, técnicos, deportistas, utilleros, masajistas, etc.

 

Esta interpretación obliga a los clubs a regularizar la situación laboral de todos sus colaboradores, que se ven obligados a cotizar a la seguridad social cuando la mayoría de ellos perciben remuneraciones de entre 100 y  200 euros en concepto de desplazamientos y dietas.

 

Para los dirigentes de asociaciones y clubs deportivos, más de 1.300 contabilizados sólo en el Baix Llobregat, es injusto que a este colectivo que trabaja en el deporte de base amateur se les considere ahora como trabajadores profesionales cuando llevan a cabo un trabajo prácticamente altruista y de voluntariado.

 

Para Miguel García, presidente del Centre d’Esports L’Hospitalet, el club de fútbol más representativo de la ciudad, fundado en 1957, y que en la actualidad, a parte del primer equipo, entrena a medio millar de niños en diferentes categorías, las multas establecidas por la Inspección de Trabajo “no las podrá pagar ningún club y lograrán su desaparición, quieren arruinar al deporte de base social”.

 

En este club están dados de alta en la seguridad social los jugadores del primer equipo, que esta temporada han disputado el ascenso a la Segunda División A, y el cuerpo técnico, pero la entidad cuenta con otros 30 equipo de fútbol base y con la labor de unos 80 colaboradores entre entrenadores, ayudantes, preparadores físicos, etc., que, según Garcia, están haciendo a través del club, “una labor social importantísima, pues están trabajando con chavales que sacan de la calle y los forman”.

 

El CE L’Hospitalet interpuso en su momento un recurso-contencioso contra la sanción establecida por la Inspección de Trabajo de 800.000 euros en reclamación de las cotizaciones sociales en los últimos cinco años, y el juez ha archivado el expediente temporalmente, aunque García no descarta que “vuelvan a la carga”.

 

El presidente del CE L’Hospitalet se muestra partidario de “una regularización de todas aquellas personas que viven del fútbol y del deporte, por mucho que sean amateurs, pero no de los que hacen una labor altruista. Esta es una entidad de base social sin ánimo de lucro”.

 

Al Futbol Club Santboià, fundado en el año 1908 y cuyo primer equipo milita en Tercera División, se le reclama 700.000 euros por los últimos cinco años. La entidad ha recurrido la sanción de Inspección de Trabajo ya que ve inviable hacer frente a esta demanda: “Ni en diez años podríamos pagar”, asegura el presidente, Ramon Andreu.

 

Considera que la medida acabará por rematar a todos los clubs deportivos de base y el tejido asociativo de Catalunya que ya estaban pasando momento críticos con el descenso de los ingresos motivado por la crisis. “Nosotros este año hemos perdido al sponsor principal, y la Inspección puede ser el mazazo definitivo”, asegura.

 

El club tiene asegurados y cotizando a tres trabajadores: un administrador, un conserje y una persona de mantenimiento, pero no a la plantilla amateur del primer equipo, ni al cuerpo técnico, ni a los monitores y entrenadores de fútbol base, unas 45 personas en total. “No existe ningún club de tercera división en toda España en el que coticen estas personas”, explica.

 

La Associació Esportiva Prat, fundada en el año 1943, cuyo primer equipo milita en Segunda División B y que entrena a medio millar de niños en diferentes categorías, ha pasado recientemente por otra inspección, aunque no saben la cantidad que les reclamará el Estado en relación con la labor de medio centenar de colaboradores que no están dados de alta en la Seguridad Social y que perciben compensaciones económicas de unos 100 euros al mes en concepto de dietas y gastos.

 

“A estas personas les sale más caro colaborar con nosotros que lo que les puede dar el club para sus gastos. Los clubs deportivos de base no somos empresas y a los directivos les cuesta dinero”, asegura Luis Quiñonero, presidente del AE Prat.

 

La entidad ha contratado los servicios jurídicos de un gabinete de abogados para afrontar la Inspección de Trabajo: “Llegaremos hasta las últimas consecuencias, y ya se plantea incluso un parón de las competiciones deportivas a partir de septiembre al que se van a adherir todas las federaciones deportivas catalanas”, asegura Quiñonero.

 

El Baix pide la paralización del proceso

 

Frente a la grave situación que pone en peligro el sistema deportivo de base, el Consell Esportiu del Baix Llobregat (CEBLLOB) y el Consell Comarcal han elaborado un plan de acción de apoyo a las entidades deportivas del territorio y exigirán a la Secretaria General d’Esports de la Generalitat medidas urgentes para paralizar este proceso, inasumible para la mayoría de las entidades.

 

Según Salvador Valls, presidente del CEBLLOB, “la medida obligará a los clubs a aumentar en un 42% la inversión en costes de personal, una exigencia que no podrán asumir el 90% de las entidades, que lo que hacen es una labor social”.

 

Valls se muestra partidario de “adaptar el sistema deportivo a la legalidad, pero facilitando herramientas para que todos puedan cumplir esta normativa y conocer cuál es la función que está haciendo cada uno, porque el asociacionismo deportivo sin ánimo de lucro se está tratando como una empresa privada de alto nivel, y eso es desconocer la realidad del territorio”.

 

Ante la alarma generada por la campaña de inspecciones de trabajo estos últimos meses, la Generalitat consiguió forzar una prórroga sin actividad inspectora hasta el 30 de septiembre para que clubs y entidades deportivas catalanas regularicen de forma voluntaria la situación de sus colaboradores.

 

Ante esta medida, el CEBLLOB y el Consell Comarcal  han organizado una sesión informativa el miércoles, 10 de julio, a las 18.30 h., en la sede del organismo comarcal abierta a las entidades deportivas de la comarca, en la que expertos en derecho laboral explicarán cual es la situación y cómo han de afrontar el proceso de regularización.

 

Los partidos piden más contundencia a la Generalitat

 

El PSC del Baix Llobregat ha impulsado también una moción que insta a la Generalitat a negociar con el Gobierno central una modificación de la legislación para reducir el porcentaje de cotización del deporte amateur.

 

La formación socialista considera que el modelo deportivo catalán “ha sido un referente en el Estado e incluso internacional”, y que las entidades sin ánimo de lucro “han sido capaces durante las últimas décadas de fomentar la práctica del deporte con costes accesibles para la mayoría de los ciudadanos y desde una vertiente educativa, promoviendo hábitos saludables y la cohesión social”.

 

Por su parte, Esquerra Republicana del Baix Llobregat reclama una regulación del voluntariado deportivo y su no vinculación a la categoría de profesionales del deporte, y pide a la Secretaria General de l’Esport de la Generalitat más contundencia en su negociación con el Gobierno central: “No es suficiente negociar una moratoria de tres meses, porque al final la situación será la misma: el final del deporte base catalán”, aseguran.

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