Jueves, 15 de Enero de 2026

Actualizada

Miércoles, 14 de Enero de 2026 a las 20:16:02 horas

MARÍA JOSÉ ESPINOSA | 523
Martes, 17 de Septiembre de 2019
CORNELLÀ

El compromiso por la utopía de García Nieto sigue vivo 25 años después de su muerte

El sociólogo y sacerdote jesuita fue un referente ineludible de las luchas obreras de la comarca en el franquismo

[Img #26827]

 

Nacido en Barcelona en el seno de una familia de comerciantes y banqueros, con raíces en Galicia y en La Rioja y con fuertes creencias católicas, Joan Nepomuceno García Nieto llegaba al Baix Llobregat en los años 60 y fijaba su residencia en el popular barrio de Sant Ildefons, en Cornellà, entonces conocido como Ciudad Satélite.

 

García Nieto, que resaltó por su compromiso sindical, político, intelectual y de activista social, fallecía el 23 de julio del año 1994, mientras oficiaba una misa en la parroquia Verge del Pilar, en Sant Ildefons. Atrás dejaba 65 años dedicados, en buena parte, a luchar con y por las clases más desprotegidas de la sociedad. Con este objetivo impulsó aún en el franquismo Comisiones Obreras del Baix Llobregat y el movimiento Cristianos para el Socialismo, un referente ineludible en las luchas obreras de la comarca durante el tardofranquismo.

 

La muerte de García Nieto causó conmoción en todo el Baix Llobregat y, especialmente, en Cornellà, ciudad en la que desarrolló la mayor parte de sus estudios. 25 años después de su pérdida, el territorio sigue recordando al sociólogo y sacerdote jesuita, que en sus últimos años de vida, y gracias a su inagotable energía, apostó por una sociedad utópica y de lucha liberadora contra todo tipo de opresión. “Habrá un día en que las fuerzas del bien triunfarán sobre las fuerzas del mal” o “Estoy convencido de que las luchas de hace 100 años del mundo obrero, las luchas de hace 50 años de tantos hombres y mujeres no hubiesen sido posibles sin una opción utópica” eran dos de sus frases más escuchadas.

 

En el momento de su muerte, el teólogo era presidente de la Fundación Utopía de Estudios Sociales del Baix Llobregat, desde la que mantenía su ideal de conseguir una sociedad más justa a través de la reflexión y el diálogo. La entidad no olvida el enorme legado que dejó García Nieto, tal y como se pudo comprobar ayer en el acto de homenaje que organizó en el Auditorio Sant Ildefons con motivo del 25 aniversario de su fallecimiento y al que asistieron personas vinculadas a su figura. Durante el transcurso del acto se proyectó un video editado por el periodista cornellanense Nicolàs Lorite, que definió a García Nieto como “un maestro clave en mi formación ideológica” y una “fuente inspiradora de los valores principales que respaldan mi carrera profesional como docente e investigador, pero también mi vida personal”. Además, recordó que fue precisamente el sociólogo quien le impulsó a ser un profesional del periodismo, basado en los “modelos de comunicación alternativa y democrática”. Así fue como Lorite fundó Radio Almeda “en la que dimos voz a los vecinos”, explicaba. El periodista finalizaba su intervención asegurando que “las utopías siempre son posibles de conseguir”.

 

También tuvo unas emotivas palabras de recuerdo Benigno Martínez, amigo personal de García-Nieto y miembro de la Comunidad Cristiana. “Aunque Juan no nos preparó para su marcha, sí lo hizo para ser autónomos y adquirir una base social, política y sindical suficiente para que pudiéramos seguir en la brecha para conseguir esa sociedad justa e igualitaria que la humanidad necesita”, señalaba.

 

Martínez califica las reuniones que mantenían con él como “lecciones de vida” y quiso agradecer al jesuita sus enseñanzas sobre sindicalismo y lucha política, así como su compromiso con las personas más excluidas de la sociedad. “Desplegaba una humildad incansable. Hay hombres que luchan un día y son buenos. Pero están los que luchan toda la vida. Y esos son los imprescindibles”, resaltaba.

 

Desde CCOO del Baix Llobregat, sindicato que él mismo impulsó, destacan la relevancia de García Nieto para la comarca. “Fue una figura irrepetible, inspirador de compromisos, de lucha por una sociedad más justa y por conquistar las libertades democráticas”, aseveraba el secretario general del sindicato en el Baix Llobregat, Josep Maria Romero. “La historia de nuestra comarca no sería la misma sin figuras como la de García Nieto, que lucharon para conseguir derechos de ciudadanía”, apuntaba.

 

Por este motivo, Romero señalaba que “hay que seguir construyendo utopías desde la honestidad de un compromiso irrenunciable con la igualdad y la justicia social”. El líder sindical cree que “nos hemos de autoexigir dar continuidad a aquel legado social y político –el que dejó García Nieto-, siendo conscientes de que los derechos no se heredan. Y también porque no nos hemos de resignar a que desaparezca de nuestro pensamiento político la idea de construir una ciudadanía crítica, integrada y combativa para ganar la igualdad y erradicar las violencias, verde y sostenible, más cívica, humana y solidaria, y que asuma que las crisis económicas pasan pero que sus consecuencias siempre acaban recayendo en las personas más vulnerables”.

 

Por su parte, su homólogo en la UGT del Baix Llobregat, Carlos de Pablo, aseguraba que García Nieto “significó mucho para el nuevo sindicalismo”. Por este motivo, abogaba por “continuar sus enseñanzas, promoviendo el debate crítico para fomentar la lucha por las libertades y conseguir una democracia plena”.

 

El homenaje de ayer finalizaba con las intervenciones de Joaquín Nieto, director de la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para España, y del alcalde de Cornellà, Antonio Balmón. El primero de ellos conoció a García Nieto en su época de joven sindicalista en el Baix Llobregat. “Era una época convulsa, en la que luchábamos por unas mejores condiciones. Y fue ahí donde tuve el privilegio de conocerle”, recordaba. “Ahora nos encontramos con otros grandes desafíos. No estamos viviendo una época de cambios, sino un cambio de época. Y por eso necesitamos comprender el mundo que estamos viviendo y actuar con las enseñanzas de personas como García Nieto”, proponía.

 

Por último, Balmón lamentaba que se hubiera ido “demasiado pronto” y reconocía que le hubiera gustado analizar con él la situación actual. “Con esta mentalidad de análisis que tenía, hubiese estado bien poder conversar con él de todas las cosas que están sucediendo ahora, y poder ver la evolución de este pensamiento”, admitía.

 

La utopía que planteaba el sociólogo jesuita sigue vigente para el alcalde de Cornellà. “Algunas injusticias son muy visibles y otras no se ven”, aseguraba el edil, tras recordar que García Nieto no sólo se dedicaba a realizar análisis con rigor, sino que también actuaba, hablaba, asesoraba, proyectaba, se competía, impulsaba… “Y eso es lo que debemos hacer”, sentenciaba.

 

“Mi país, como era el suyo, son los ciudadanos y ciudadanas”, garantizaba Balmón, tras resaltar cómo ha mejorado la comarca del Baix Llobregat gracias, a su parecer, a la izquierda. “No hablo de ningún partido, ni formación política, ni sindicatos. Hablo del trabajo que hemos hecho entre todos, de transformación, de mejora, de homogeneización de rentas, de espacios de igualdad, de servicios y de estructuras de Estado de la comarca, que son las que defienden a las personas”, avalaba. Y eso es precisamente a lo que se dedicó mayormente Joan García Nieto durante toda su vida: a amparar y proteger a muchos hombres y mujeres. Sin duda, fue un activista único, comprometido fielmente con Cornellà y el Baix Llobregat.

 

 

 

 

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.34

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.