SANT JOAN DESPÍ
El Ayuntamiento aprueba un plan con 85 acciones para promover la transición ecológica
Los principales objetivos son reducir el 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030, incrementar la recogida selectiva de residuos y renaturalizar la ciudad
![[Img #46875]](https://elfar.cat/upload/images/02_2023/9572_parque-zonas-verdes-sant-joan-despi-copia.png)
El pleno del Ayuntamiento de Sant Joan Despí ha aprobado por unanimidad el Plan de emergencia climática y transición ecológica 2023-2030, un documento con 85 acciones para mitigar los efectos del cambio climático y transitar hacia un modelo de desarrollo más sostenible y ecológico.
Entre otros objetivos, el plan quiere reducir el 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030, lo que equivale a 70.336,61 toneladas de CO2, teniendo en cuenta que el dióxido de carbono es el principal causante del cambio climático.
El plan Sant Joan Despí por el Clima también pretende aumentar la resiliencia del municipio ante los efectos del cambio global a través de la renaturalización de la ciudad; definir líneas estratégicas a trabajar para fomentar la transición ecológica; impulsar actuaciones de mitigación y adaptación para reducir los efectos del cambio climático; alcanzar la neutralidad en carbono para el año 2050; y transitar hacia un modelo de economía circular y de prevención de residuos, alcanzando los objetivos de recogida selectiva del 55% en 2025 y 60% en 2030.
"Ante el cambio climático tenemos un reto como planeta, pero también en Sant Joan Despí como ciudad", ha explicado la alcaldesa, Belén García, quien ha destacado que "el plan reúne la unanimidad de todos los grupos municipales” y que “ha estado muy participado por la ciudadanía y el tejido asociativo".
El plan se estructura en seis grandes ejes que abordan los principales objetivos de sostenibilidad que el municipio pretende alcanzar. El primero es el de transición energética, con acciones para reducir el consumo y mejorar la eficiencia energética en los ámbitos público, privado y doméstico, como en los equipamientos municipales, el alumbrado público y la flota de vehículos municipal; la promoción de la creación de comunidades energéticas locales, o el desarrollo del potencial de aprovechamiento de la energía solar.
El segundo eje es el de la calidad del aire y la movilidad sostenible, que incluye medidas para pacificar el tráfico; incentivar el uso del vehículo eléctrico aumentando los puntos de recarga, ampliar la flota de vehículos municipales con bajas emisiones y mejorar los carriles bici, la conexión intermunicipal y la interconexión del transporte público.
En el ámbito de la economía circular y residuos, se aboga por prevenir la generación de residuos (con el programa Plástico cero y con talleres en el punto limpio); mejorar la recogida selectiva en los equipamientos municipales y los grandes generadores; promover el comercio local y la alimentación sostenible, combatir el derroche alimentario e impulsar nuevos huertos urbanos y los productos del Parque Agrario.
El cuarto eje es el denominado Verde y biodiversidad, que contempla acciones para renaturalizar la ciudad, ya sea aumentando la infraestructura verde, potenciando la conectividad ecológica entre los espacios verdes, sustituyendo especies de jardinería con elevada demanda hídrica o creando balsas para anfibios. También se trabajará para restaurar el ecosistema fluvial y para preservar el paisaje agrícola.
Respecto al ciclo del agua se aboga por una mejora de su gestión, a partir del aprovechamiento de aguas regeneradas, pluviales y freáticas, e impulsando medidas para aumentar la permeabilidad del suelo. Asimismo, se contemplan acciones para reducir el consumo de agua en equipamientos, parques y jardines públicos, y para fomentar el ahorro en el ámbito doméstico y en las actividades económicas.
Por último, el eje de educación ambiental incluye actuaciones para reforzar el compromiso medioambiental de la administración municipal (con protocolos de adaptación al cambio climático y refuerzo de la figura de los agentes de ecoinformación y de los agentes medioambientales); de los centros educativos, la ciudadanía y el tejido asociativo (implementación del Aula Ambiental, campañas de concienciación...), y del sector comercial y empresarial (fomento del asesoramiento medioambiental y creación de un distintivo medioambiental para comercios y empresas).
El Plan de emergencia climática y transición ecológica de Sant Joan Despí 2023-2030 es fruto de un largo proceso técnico y participativo. La ciudadanía y el tejido asociativo local han podido aportar sus ideas y propuestas a través de la plataforma Sant Joan Despí Participa y mediante sesiones abiertas.
![[Img #46875]](https://elfar.cat/upload/images/02_2023/9572_parque-zonas-verdes-sant-joan-despi-copia.png)
El pleno del Ayuntamiento de Sant Joan Despí ha aprobado por unanimidad el Plan de emergencia climática y transición ecológica 2023-2030, un documento con 85 acciones para mitigar los efectos del cambio climático y transitar hacia un modelo de desarrollo más sostenible y ecológico.
Entre otros objetivos, el plan quiere reducir el 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030, lo que equivale a 70.336,61 toneladas de CO2, teniendo en cuenta que el dióxido de carbono es el principal causante del cambio climático.
El plan Sant Joan Despí por el Clima también pretende aumentar la resiliencia del municipio ante los efectos del cambio global a través de la renaturalización de la ciudad; definir líneas estratégicas a trabajar para fomentar la transición ecológica; impulsar actuaciones de mitigación y adaptación para reducir los efectos del cambio climático; alcanzar la neutralidad en carbono para el año 2050; y transitar hacia un modelo de economía circular y de prevención de residuos, alcanzando los objetivos de recogida selectiva del 55% en 2025 y 60% en 2030.
"Ante el cambio climático tenemos un reto como planeta, pero también en Sant Joan Despí como ciudad", ha explicado la alcaldesa, Belén García, quien ha destacado que "el plan reúne la unanimidad de todos los grupos municipales” y que “ha estado muy participado por la ciudadanía y el tejido asociativo".
El plan se estructura en seis grandes ejes que abordan los principales objetivos de sostenibilidad que el municipio pretende alcanzar. El primero es el de transición energética, con acciones para reducir el consumo y mejorar la eficiencia energética en los ámbitos público, privado y doméstico, como en los equipamientos municipales, el alumbrado público y la flota de vehículos municipal; la promoción de la creación de comunidades energéticas locales, o el desarrollo del potencial de aprovechamiento de la energía solar.
El segundo eje es el de la calidad del aire y la movilidad sostenible, que incluye medidas para pacificar el tráfico; incentivar el uso del vehículo eléctrico aumentando los puntos de recarga, ampliar la flota de vehículos municipales con bajas emisiones y mejorar los carriles bici, la conexión intermunicipal y la interconexión del transporte público.
En el ámbito de la economía circular y residuos, se aboga por prevenir la generación de residuos (con el programa Plástico cero y con talleres en el punto limpio); mejorar la recogida selectiva en los equipamientos municipales y los grandes generadores; promover el comercio local y la alimentación sostenible, combatir el derroche alimentario e impulsar nuevos huertos urbanos y los productos del Parque Agrario.
El cuarto eje es el denominado Verde y biodiversidad, que contempla acciones para renaturalizar la ciudad, ya sea aumentando la infraestructura verde, potenciando la conectividad ecológica entre los espacios verdes, sustituyendo especies de jardinería con elevada demanda hídrica o creando balsas para anfibios. También se trabajará para restaurar el ecosistema fluvial y para preservar el paisaje agrícola.
Respecto al ciclo del agua se aboga por una mejora de su gestión, a partir del aprovechamiento de aguas regeneradas, pluviales y freáticas, e impulsando medidas para aumentar la permeabilidad del suelo. Asimismo, se contemplan acciones para reducir el consumo de agua en equipamientos, parques y jardines públicos, y para fomentar el ahorro en el ámbito doméstico y en las actividades económicas.
Por último, el eje de educación ambiental incluye actuaciones para reforzar el compromiso medioambiental de la administración municipal (con protocolos de adaptación al cambio climático y refuerzo de la figura de los agentes de ecoinformación y de los agentes medioambientales); de los centros educativos, la ciudadanía y el tejido asociativo (implementación del Aula Ambiental, campañas de concienciación...), y del sector comercial y empresarial (fomento del asesoramiento medioambiental y creación de un distintivo medioambiental para comercios y empresas).
El Plan de emergencia climática y transición ecológica de Sant Joan Despí 2023-2030 es fruto de un largo proceso técnico y participativo. La ciudadanía y el tejido asociativo local han podido aportar sus ideas y propuestas a través de la plataforma Sant Joan Despí Participa y mediante sesiones abiertas.





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